domingo, 3 de enero de 2016

5 Razones para ver "The Leftovers"

Mi primer artículo del año trata sobre la mejor serie que he visto este 2015. Fargo ha sido maravillosa con su segunda temporada y he visto muchas otras series que merecen la pena (Outlander, American Crime, Penny Dreadful, The Knick,...), pero lo que ha conseguido "The Leftovers" no lo ha hecho ninguna otra. 

El no poder quitármela de la cabeza, el conseguir emocionarme con cada capítulo de la perfecta segunda temporada y el seguir emocionándome sólo con recordarla o hablar de ella. Con ninguna otra serie tenía tantas ganas de ver el siguiente capítulo que tocaba, ni ninguna otra hacía que 7 días pasaran tan despacio. Por ello, porque no quiero guardarme esta maravilla para mí sola, os invito a que le déis una oportunidad y para ello os ofrezco 5 razones que podrían convenceros.

1. No juzgues un libro por su portada


En este caso, podemos decir que la portada de The Leftovers es su primer capítulo o piloto, el cual deja bastante que desear, llegando a resulta aburrido e insulso, y bastante carente de interés. No os fieis. El segundo también es un poco flojo, pero a partir del tercero os encontraréis con algo que os dejará alucinados. Os hablo desde la propia experiencia, creedme. 

2. Es una serie sobre personas

Puede que lo que más llame la atención al principio sea el hecho de que trata sobre la desaparición de más de 100 millones de personas en todo el planeta, todos en el mismo segundo. Sin embargo, esto es una mera excusa para pasar a hablar no de los que se han ido, sino de los que han quedado atrás. Aquellos que se encuentran desamparados y confundidos, sin saber por qué ha pasado esto ni dónde han ido sus seres queridos y conocidos, sin tener la certeza de su regreso y con el miedo de que vuelva a suceder.

Para mí, The Leftovers realiza un estudio sociológico impresionante, mostrándonos como la sociedad se enfrenta a un acontecimiento para el que no encuentra explicación, pero también viendo como cada familia y cada individuo lucha por encontrar una razón a este sinsentido y a sus propias vidas. 
Tenemos a los Garvey, que sin perder a nadie debido La Marcha (The Sudden Departure), ven como van perdiéndose a sí mismos y cómo su familia se desmorona. Kevin (Justin Theroux), el padre, se ve desbordado mientras intenta controlar a una hija problemática y a un pueblo que poco a poco va perdiendo el norte; Laurie (Amy Brenneman) hace todo lo posible para apartarse de su familia y encontrar un nuevo sentido a su vida; Jill (Margaret Qualley) usa la rebelión y el distanciamiento como forma de sobrellevar sus problemas en casa; y Tom, al igual que su madre, busca algo en lo que creer y para ello pretende llevar a cabo una peligrosa misión.

Por otro lado está Nora Durst (Carrie Coon), que ve como toda su familia (su marido y sus dos hijos pequeños) se esfuma en su presencia. Nora ve como su vida queda destruida al perder todo lo que tenía, pero lo peor es que la actitud lastimera de los que la rodean no ayuda nada a que pueda reponerse de este duro mazazo.

También tenemos a Matt Jameson (hermano de Nora) y a su mujer Mary. Él es un hombre de Dios, y como tal, sostiene la teoría de que él tiene algo que ver con todo esto, pero al contrario del pensamiento de la mayoría, sostiene que quizás aquellos que se fueron no eran tan inocentes como se cree.

Aparte de éstos, tenemos más personajes a tener en cuenta: Patti Levin (Ann Dowd), Meg (Liv Tyler) y Holy Wayne (Paterson Joseph).

3. Damon Lindelof (Perdidos) se redime

Fueron muchos los que quedaron algo decepcionados con el final de “Perdidos” (y muchos otros los que siguen enfurecidos). Para mí, la verdad es que no fue algo inesperado, y no lo digo en el buen sentido… Hace poco leí un artículo (no recuerdo bien de quién era), en el que el autor comentaba que el fallo de Perdidos es que se habían centrado demasiado en la trama y los misterios, construyendo a los personajes para servir al desarrollo de la historia, y que por eso el final resultó ser tan desastroso, porque hace todo lo contrario que el resto de la serie: da una resolución a los personajes, pero no a la trama central. Vamos, que Lindelof y compañía tuvieron un serio problema de enfoque y sobretodo de organización, inventando la trama sobre la marcha y sin tener un plan convincente para cuando llegara el momento de resolver todo el tinglado.

Pero tranquilos, parece que Damon ha aprendido la lección. Esta vez, como ya he dicho en el anterior punto, la serie se centra en los personajes, y es la trama, el misterio, el que se pone a su servicio. La Marcha es una mera excusa para explorar los límites a los que pueden llegar nuestros protagonistas. Es su respuesta ante la adversidad lo que interesa al espectador. Por supuesto, aún existe cabida a las teorías e hipótesis sobre La Marcha, sobre qué la provocó y dónde están todas esas personas, pero esto no es el objetivo principal de la serie, al menos no para mí. Lo bonito es ver como este acontecimiento global impacta en la vida de cada persona por separado y en conjunto, como sociedad.


4. Max Ritcher y la música

Puede que este señor no os suene de nada, pero no os preocupéis, yo tampoco lo conocía antes de ver The Leftovers. Max Ritcher es el responsable de la soberbia banda sonora que acompaña a cada capítulo y a cada emoción de esta serie. Es una seña más de identidad de The Leftovers que nos sumerge en este bello y terrible universo. Además de las propias composiciones de Ritcher, como “November”, “The Departure” o “The Blessing”, podemos disfrutar de otros temas como la versión en piano de “Where is my Mind?” (Maxence Cyrin) y la versión de “Nothing Else Matters” de Apocalyptica.

5. La Segunda Temporada

Lindelof y compañía se las han arreglado para construir una segunda temporada que no sólo supera a la primera, sino que además se la puede considerar prácticamente perfecta. No recuerdo ni un solo episodio que no me emocionara, que no me mantuviera en vilo. Todos permanecen en mi memoria, y si me mencionáis el título de cada uno, sé exactamente lo que pasaba en ellos. Además, las incorporaciones de Regina King y Kevin Carroll como Erika y John Murphy, han sido todo un acierto. Especialmente Regina King me sobrecoge cada vez que aparece y ha supuesto un gran descubrimiento para mí este año pasado.
Es fastidiado decidir qué capítulos de esta temporada me gustan más, pero si no me queda otra, apuesto por el último, “I Live Here Now”, por “International Assassin” y por “Lens”. Bueno, y “No Room at the Inn”. Es que, ¡madre mía, me encantan todos!